Pitágoras estaba con un problema y no conseguía resolverlo. Además no paraba en su casa. Su esposa, Enusa, se aprovechaba de la situación y copulaba con cuatro paletos del pueblo vecino. Un día, Pitágoras, cansado, volvió más temprano a su casa y encontró a Enusa en flagrante acción y mató a los cinco partícipes de la orgía. A la hora de enterrarlos, en consideración a su esposa, dividió el terreno por la mitad y en un lado enterró a la esposa. El otro lado lo dividió en cuatro partes y enterró a cada pueblerino en un cuadrado igual; de esa forma los cuatro ocuparon un espacio idéntico al que estaba enterrada su esposa. Subió a la montaña al lado del cementerio para meditar y, mirando desde la cima hacia el cementerio, encontró la solución a su problema. Era obvio: el cuadrado de la Puta Enusa era igual a la suma de los cuadrados de los catetos.
Hombre si hablamos del Silmarilion.... eso que diga la verdad, es dudoso no? ;).
ResponderEliminarImagino que muchísimas historias, hayan o ocurrido al autor, podrían ocurrir o haber ocurrido, entonces la verdad toma forma.
Qué raro, alguien citando a Umbral. Ten cuidado que no es muy politicamente correcto
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