Next Exit
Me ha tocado olvidar. Claro. Como tantas otras veces. Ahora todo el universo se retuerce en una paleta de grises. Nada parece muy oscuro ni muy claro, a mis ojos. Malgasto mi tiempo. Miro los calcetines sudados, ocultándose bajo el somier poco a poco, alejándose también de mi lado. Despacito, para que no me de cuenta. Para que no acuse la ausencia. Hay como un gran páramo vacío ocupando mi mente. Es agradable no valer para nada. Echarse a perder. Pienso que el talento es un animal caprichoso y raro. Constantemente amenazado. Cantidades ingentes de artistas malogrados por cualquier cosa. Por el menor detalle. Porque todo es un peligro, una potencial amenaza. Todo te distrae de tu objetivo. Solo hay una forma de liberar tu obra, de llevarla a cabo. Y es centrándote en su consecución. Ofrendándole tu ser. Consagrándole lo mejor de ti, lo que puebla tu interior, lo que habita en tus profundidades, lo que compendia tu alma, la perla que contamina tu fondo. Un hombre no puede escoger el ma...